Qué observar
- Revisa el envés de las hojas, los brotes tiernos y el sustrato en busca de insectos, melaza, manchas o telarañas finas.
- Hojas amarillas, pegajosas, con puntos o mordeduras suelen ser señales de alarma.
- Un problema localizado es más fácil de controlar si se actúa desde el principio.